jueves, 1 de septiembre de 2016

CANCIÓN TRISTE DE GIL STREET



Los más viejos del lugar recordarán aquella serie llamada en España “Canción triste de Hill Street” que durante varias temporadas (creo que del 81 al 87) hicieron las delicias de los que ahora nos manejamos entre los 50 y 60. Incluso los cuarentones también recordarán al Capitán Furillo, la letrada Davemport, a Renko, LaRue o Belker, entre muchos otros emblemáticos personajes, sacando adelante con más pena que gloria pero con un indudable mérito, el agitado y efervescente día a día de la Comisaría de la Calle Hill.



Era una serie brutal, de las de antes, con unas interpretaciones magistrales y, por supuesto, con una consistente carga dramática. De ahí lo de “canción triste” (a modo de descarnado blues). Sin lugar a dudas de ms favoritas entre las series ochenteras. Ahí les dejo la intro, para que se regodeen en el recuerdo los que puedan y al menos sepan de qué va los que no la conozcan.



El Atleti, como pasaba en esa comisaría, siempre se ve abocado al drama aun a pesar de estar atravesando una de las etapas más fructíferas deportivamente hablando. Ya no es perder dos finales de Champions en tres años contra el eterno rival, ya no es la tremenda forma en que se perdieron, tan injusta, tan cruel. Eso es casi anecdótico comparado con el hecho de que el Atleti vive permanentemente y desde hace ya casi treinta años una “canción triste de Gil Street”, si me permiten el paralelismo. Primero con el padre y ahora con el hijo, con Cerezo desde el principio de los tiempos como cooperador necesario, como cómplice con mayor papel del que nos imaginamos, al menos en lo que a las relaciones institucionales se refiere. Ahí se mueve como pez en el agua, maneja el timón dándole mil vueltas a Jack Sparrow.

Cuando nos eliminó el Albacete en Copa en el albor de las Navidades de 2011, negros nubarrones con recuerdos de épocas no muy lejanas se cernían sobre la parroquia colchonera. Pero el nuevo año y en gran parte el azar, nos trajo a un hombre que volvía a su casa empeñado en devolvernos todo el amor que la afición le profesaba.  Un tipo que se empecinó en rescatar de un polvoriento rincón perdido en cualquier almoneda del Madrid castizo o, quién sabe si de algún anticuario de la calle Barquillo, lo que un día se denominó el Glorioso Atlético de Madrid. Él lo había vivido en 1996, pero solo fue a modo de nadar para morir en la orilla tres años después. Ahora se trataba de mantener la Gloria intacta por unos cuantos años. De sacarnos de la mediocridad y el hastío quizás para siempre, devolviéndonos al lugar que históricamente nos correspondía.

Justo cuando una prestigiosa revista inglesa independiente llamada “Four Four Two”, designa a nuestro héroe, Simeone, como mejor entrenador del mundo y le denomina el Steve Jobs del fútbol, era cuando todos pensábamos que Gil Marín iba hacer honor a tan justo nombramiento, que ya le había sido birlado por los medios y las instituciones en pasadas temporadas.






Es más, las arcas del Club rebosaban de euros derivados del formidable incremento de ingresos deportivos y televisivos y teníamos un segundo accionista que era el chino más rico del planeta. La cosa apuntaba a que las aspiraciones del Cholo de hacer una plantilla para pelear por todo en las mejores condiciones de competitividad e intentar mantener al Club en el cuarto puesto del ránking europeo, se iba a hacer por fin realidad. Sin embargo cualquier apuesta de crecimiento y consolidación deportiva en la élite se choca con el cerebro frío y calculador de Gil Marín, que además tiene la nefasta y dudosa aptitud de envilecer todo lo que toca.

Simeone pide el regreso de Diego Costa y el fichaje de Gaitán como prioridades y el argentino pronto aterriza en nuestras filas. La mayoría de la afición se relamía –también tiene sus detractores, no lo vamos a negar- con la vuelta del de Lagarto. Además pedía un lateral derecho y un interior con toque y pegada. Llega Sime. Y se para todo. Carnaza para unos medios faltos de credibilidad que de 65 nombres manejados han acertado en tres, según el estudio realizado por el avispado y concienzudo tuitero y bloguero Jorge García :


Pero los días pasaban y el ansiado Costa no llegaba. Tampoco merece la pena recordar todo el proceso, muy doloroso para el Cholo y para los que entendemos que solo Costa es el 9 perfecto para este equipo. No es este el debate que toca ahora. Lo que procede, una vez cerrado el mercado, es analizar si Gil Marín en algún momento tuvo intención de  fichar a Costa. Yo mantengo que no. Que todo fue un paripé y un engaño hasta que el Cholo se dio cuenta con el correr de los días y exigió un delantero de una vez por todas. Y entonces se cerró con prontitud a Gameiro. Cuando le peguntaron por el galo lo primero que hizo Simeone fue hablar de Costa.  Pero a pesar de dejar el recado fue muy respetuoso con Kevin y mintió piadosamente diciendo que era la segunda opción. Sabemos ahora que no. Que no era ni la cuarta ni la quinta como se podía pensar, sino que era la única opción, porque Gil Marín nunca tuvo en mente gastarse una millonada en un jugador que no tuviera un reintegro económico. Y Costa o Cavani, por hablar de otro jugador al parecer “tocado” ya no tenían trazas de suponer un rendimiento económico, salvo en títulos, eso sí. Pero en cualquier caso algo no garantizable y que tampoco supone una diferencia abismal de dinero. Es más la diferencia se la pueden llevar por delante las primas a satisfacer a los jugadores en caso de resultar campeones. Cuidado, yo no digo que Gil Marín no quiera ser campeón. Digo que lo quiere ser a su modo y no pasa por poner dinero. Nunca lo puso, muy al contrario, el saqueo y la despatrimonialización del Club es evidente. Por más que se nos quieran vender todo tipo de fuegos de artificio.

Ya lo advirtió Gil Marín al interpretar su blues desafinado en un bochornoso publirreportaje que le dedicó la web de la SAD:

"Todos en el club somos ambiciosos y exigentes, queremos competir al máximo nivel y ganar. Pero debemos analizar si podemos competir con los más grandes de manera permanente con nuestro nivel de ingresos. Debemos plantearnos qué club queremos tener y qué club podemos tener"

Esto fue un claro aviso que la afición, entusiasmada por la grandiosa temporada –a pesar del milanazo- e ilusionada ante el futuro, no supo interpretar. El Cholo, engatusado por los cantos de sirena, posiblemente tampoco. Pero Gi Marín, ya tenía decidido que solo gastaría el dinero justo para apuntalar la plantilla, dando una de cal y otra de arena si fuera preciso. Y fichó al deseado Gaitán por 25 kilos (mucho más asumibles que los 35 de la temporada pasada) pero no al ansiado Costa, por el que el Chelsea le pidió lo mismo que les costase a ellos Lukaku, algo impensable para el esquema financiero de Gil Marín. Ni se lo llegó a plantear a pesar del infructuoso empujón del Cholo en Argentina.

En este orden de cosas, nos encontramos con que la diferencia entre ventas y cesiones y compras en este mercado es de unos 15 millones de gasto, según el maestro Rubén Uría:




En este cuadro no se contabiliza la operación de Jackson Martínez que, en consecuencia, se imputa a la temporada anterior, en la que el beneficio por operaciones de compra y venta se antoja jugosísimo y que desde luego no ha sido empleado en las compras de este ejercicio, por mucho que Cerezo se llenara la boca en decir que así sería. Ya sabemos que mienten más que hablan y sus lacayos de los medios de comunicación les facilitan la labor, con tal de preservar su indigna cuota desinformativa o cualquier otro tipo de prebendas.Leerán ustedes a diestro y siniestro que el Atlético, un año más, es de los que más ha invertido de Europa, lo cual resulta grotesco si tiras de calculadora o simplemente sabes sumar y restar. No se dejen engañar, para Gil Marín la palabra gastar no existe en su diccionario.

El panorama deportivamente no es tan halagüeño, más allá de estos dos empates que no son ningún drama –pero sí un toque de atención- con la temporada recién empezada. En España, Barça y Real Madrid han apuntalado sus megaplantillas, pero en Europa la Juve, el Bayern, el PSG y el City se perfilan como rivales muy mejorados y muy respetables. Como ManU o Chelsea, que al menos han quedado fuera de la Champions. A Gil Marín poco le ha importado lo que pida el Cholo o que sea muy probable que afrontemos dos ventanas sin fichar. Tenemos dos medios muy buenos pero ya mayores, otro joven, cedido, sin saber si tendrá minutos o no y dos delanteros, uno de ellos también en el ocaso de su carrera. La plantilla vuelve a ser corta y descompensada, eso de los dos jugadores por puesto es una engañifa más y ya veremos si la temporada que viene no es más que algo ilusorio. Y la capacidad de hacer milagros del Cholo no se puede estirar eternamente.

Al Atleti se le ve aún tocado psicológicamente por el resultado de San Siro y quizás cargado por el esfuerzo físico inicial al que el Profe somete al equipo. Y a Simeone, con su nuevo look entre Ron Perlman y Tom Waits, se le nota algo cariacontecido. Miedo me da el futuro pues después del Cholo no hay nada. Él es quien ha mantenido a las figuras de la plantilla. Todos quieren estar a su lado. Que no les cuenten milongas. Pero mientras tanto, hay que remontar el vuelo, hay que ilusionarse e ilusionarle y Gil Marín no ha contribuido a ello en demasía.

Se aventura un año difícil, que podría ser de transición deportiva sin muchas alharacas y que dará paso a una nueva temporada en que todo apunta que no podremos fichar –quizás salvemos el mercado invernal con otra cautelar- y que va a estar marcado por el traslado de nuestra hinchada a la obra megalomaniaca e innecesaria de la Peineta. Una operación que a la larga ya veremos lo que supone pero que, a corto plazo, implica una deuda descomunal, dejando en evidencia lo falso de su planteamiento inicial.


Si no es la temporada que viene, pues considero que las infraestructuras no estarán terminadas, será la siguiente y si no la sucesiva. Llegará el momento en que las calles y avenidas aledañas al Templo dejarán tristemente de ser afluentes del Manzanares, con sus riadas bulliciosas y chisporroteantes de gentes impregnadas de un mismo sentimiento en rojiblanco. Por mí, ya lo saben, cuanto más tarde mejor. Ojalá no lo vea nunca. Lo que si parece claro es que, mientras no nos sonría la fortuna, la canción triste de Gil Street seguirá marcando, machacona y sombría, el paso del devenir de nuestro Club, su SAD.

lunes, 13 de junio de 2016

LA CULPA ES DE SEÑALES DE HUMO




La pasada semana se hizo pública una sentencia de Tribunal Superior de Justicia que anulaba por segunda vez el ámbito Mahou-Calderón, esta vez su Plan Parcial, estimando una demanda de Ecologistas en Acción.

Esta vez los medios de comunicación no reaccionaron diciendo que Gil Marín iba a recurrir y que la cosa no era definitiva, como otras veces. Esta vez la reacción, particularmente del As, fue tan rastreramente indigna como falaz: “El recurso contra La Mahou-Calderón le costará al Atleti 50 millones”.

Algún que otro medio secundó tal noticia y se hizo eco de la misma, incluso uno con más inquina, aduciendo que el Atleti no podría fichar por culpa de Señales de Humo y que los 50 millones no eran tales sino que eran 100. Este medio, de calado ínfimo y exclusivo en las redes sociales, sin embargo le va a la par en catadura moral al As y, desde luego, ninguno de ellos está bajo par en la partida de decir la verdad, si me permiten tal término golfístico. Se han marcado un bogey elevado al infinito.

Evidentemente, era muy fácil recoger lo que maliciosamente había sembrado el As, lo difícil es argumentarlo, máxime cuando los datos te los provee el propio Gil Marín o cualquiera de los badulaques que le bailan el agua. De hecho nadie ha explicado de dónde salen los 50 o los 100 kilos que uno y otro mencionan a su libre albedrío y sin motivación alguna. 

Y le faltó tiempo al Consejero Delegado, que se mantiene en el cargo ilícitamente, pues debió ser cesado desde que se le condenó en 2004, para hacer una nueva exhibición de onanismo en un publirreportaje en la propia web del Club, para soltar sin ningún tipo de pudor que "Debemos ser responsables, los desequilibrios conllevan grandes desastres". Esta perla, viniendo de quien viene, resulta más falsa que Britney Spears cantando en vivo, pero fue suficiente para soliviantar los ánimos de muchos que detectaban en esas palabras una llamada de atención a no esperar grandes inversiones en futbolistas y, por otro lado, la flama necesaria para encender la mecha de la bomba contra Señales de Humo por esquilmar las arcas del Club con sus recursos que solo buscan lo peor para el Atleti.


Estas declaraciones, hechas días después de regresar de China, nos llevan a pensar que Wanda realmente no era un pez…sino que ha salido rana. Pero en fin, cada uno que piense lo que quiera, lo cierto es que los diarios desde ese día no han amanecido con ningún fichaje más del Atleti y sí con ventas por doquier. Tiempo de salidas, pues.

Y encima el fichaje que parecía cerrado, Nico Gaitán, se descuelga con los famosos flecos sembrando la duda entre la afición, ya de por sí, bastante escamada.

Pero volvamos a los medios…

Nótese que ningún medio hace referencia a las ilegalidades cometidas en el proyecto urbanístico anulado por los tribunales, porque para los medios de intoxicación y por mor de sus gestores sospechosos habituales, Atlético de Madrid y delito van de la mano con una naturalidad apabullante desde el año 2003. Mucho menos van a dar notoriedad a simples ilícitos civiles o administrativos. Es demencial, sí.

Adviértase también cómo ningún medio se hace eco de los 72 millones de pérdidas derivados de  la venta fallida de expectativas urbanísticas en Alcorcón –también por un planeamiento tumbado por la justicia- , porque debe ser que con ese dinero no estaba previsto fichar.

Y por último, repárese que ningún medio saca a la palestra que el traslado a la Peineta va a costarle al Club cerca de 300 kilos, créditos que habrá que devolver mediante, porque eso seguramente tampoco redundará en perjuicio del desembolso en los deseados fichajes de Simeone y la afición.


En definitiva, nada importa a la hora de mermar el poder adquisitivo del Atleti para fichar salvo la actividad judicial de Señales de Humo. Como si fuera a Señales de Humo a la que le han dado la razón esta vez los tribunales. Como si se pudiera elegir el momento en que se dicten las sentencias por los tribunales: Oiga Señoría espérese a que se dilucide quién gana la Liga…perdón Señoría aguante hasta que disputemos la final de Champions…hombre Señoría que ahora se abre el mercado de fichajes…Nunca es buen momento para que su Señoría se la meta doblada a los que detentan ilegítimamente la mayoría accionarial del Atleti. De traca.


Resulta grotesco el tratamiento que los medios que carecen de la necesaria independencia, le dan a las fechorías del personaje que fue condenado por estafar a su propio Club a 18 meses de prisión y a su compinche el cooperador de apropiación indebida prescrito.

Y aún así, con esos antecedentes delictivos, unidos a fraudes de ley civiles y nulidades administrativas, no solo obvian el daño que el hacen al Atleti, sino que pretenden que nos pongamos a remar en su mismo barco, por el bien del Club.

No se dan cuenta que el barco de Gil Marín y Cerezo no es el mismo que el de la afición del Atleti. O no lo quieren asumir. No lo hacían en las vacas flacas ni lo hacen ahora en los días de vino y rosas. Deportivamente hablando, claro, porque institucionalmente las vacas engrosan una famélica legión, casi fantasmal, por mucho que se las quiera vestir de Armani y presentarlas en palcos vips –eso sí, sin la rojiblnca puesta y con las bufandas en la mano, que la bufanda ahora debe ser un instrumento de negocio y no de apoyo y sentimiento al Club-. Véase en el siguiente enlace cómo el business no entiende de pasiones.

http://www.neptunopremium.com/business


La afición rema en patera mientras ellos van en yate de lujo con una eslora agigantada por el saqueo sistemático al Club, como dijo aquél denostado Fiscal. Y el que suscribe de ese barco ya se bajó hace mucho.

Pude intervenir hace unos días en ese medio de la especial inquina contra Señales al que antes hacía referencia, ya por tercera vez. Se llama Radio Neptuno @RadioAtleti2014. He de reconocer que ni me gustó mi intervención en el programa, en el cual estuve altivo y algo atropellado, ni tampoco mi actividad en twitter los días anteriores y posteriores en relación con el debate creado sobre la Mahou-Calderón. Lo cierto es que venía precedida por una imputación de que “Señales se movía por dinero y para chupar del bote” que me enervó por injusta y falsa, pero no es excusa. Antes daré las gracias a todos aquéllos cuyos nombres no citaré para evitar pasar por alto alguno y apoyaron a Señales con denuedo en el debate. Pero sobre todo pido perdón por actuar de esa forma a todo aquél que haya podido ofenderse o salir defraudado. Yo no soy así, no suelo perder el control ni entrar en debates bizantinos sin salida que a veces han rayado el patetismo por ambas partes. No intervendré más en ellos, pero sí expresaré aquí mi opinión sobre dicho medio. No dudo que no sean muy atléticos, que quieran lo mejor para el Atleti. Y ni sé ni me importa de dónde se financian. Pero creo que hacen un flaco favor a la afición porque se lo hacen a la verdad y a la ecuanimidad. Su intención es informar pero sus fuentes, que beben de manantiales tóxicos gilistas, están envenenadas. Cada uno es muy libre de actuar como le venga en gana. No seré yo quien les exija nada. Les deseo suerte, pero espero que encuentren la independencia que hoy les falta precisamente por no entender que su barco no es el de los propietarios ilegítimos del Club. Salvo que actúen con conciencia. En ese caso también suerte. A mí no me tendrán más enfrente por mucho que me busquen.


Como ya dije antes, yo me bajé de ese barco tiempo ha y…LA CULPA ES DE SEÑALES DE HUMO.

martes, 31 de mayo de 2016

El Cholo sólo tiene que pensar


"Antes del partido con Bélgica, comenté en la charla técnica al final de la reunión: Muchachos, mátense porque si hay algo que no puedo soportar es ver las finales por televisión" (Carlos Bilardo, 1986).

Qué jodido es ser bilardista. Además de denostar tu juego pretendidamente zafio y defensivo para aquellos que lo ningunean, de desterrar tus legítimos logros, no respetan que tus ansias por ganar te lleven a la bronca más total. Les importa un bledo. Cuando estás inmerso en un proceso interno que no podría ser más cercano a los infiernos, te intentan sacar de forma tan miserable como inmisericorde la última gota de paciencia que te pueda quedar. Así fue la última rueda de prensa del entrenador del Atlético de Madrid. El mejor del mundo.

Pero qué grande es el Cholo. Aguantó el chaparrón estoicamente con una sola frase: “tengo que pensar”. Cualquier pregunta sobre el pasado o el futuro pasaba por ahí, “tengo que pensar”. El presente estaba claro en ese mismo instante. Hoy ya es pasado. Y Simeone solo tiene que pensar. Nada más.

Leemos que Simeone tiene en vilo al Atlético. Que está más fuera que dentro o viceversa, que ha dado un ultimátum a la directiva, que ya no sabe cómo motivar a los jugadores y demás frases tan manidas estos días. No consuman, una vez más. Entiendo que la afición esté preocupada y expectante. Es la única legitimada para plantearse algo. Saben que el Cholo es el bastión al que aferrarse. Sin él deportivamente no somos nada. Pensamos atemorizados que no se puede ir, no al menos hasta que Gabi o Tiago (o los dos) se hagan mayores y den el salto al banquillo. Ya lo hizo Luis Aragonés, recuerden. Tras ese tren perdido de Heysel se enfundó el chándal de mister, agarró el silbato y pasó a llamar a sus amigos de usted. Y les hizo Campeones del Mundo. Sueño algo así con Gabi. Creo que es el único relevo posible del Cholo. Un tándem con Tiago también me subyuga. Son los que lo han mamado. Los que han ejercido dentro del campo de Simeone. Son los elegidos.

Pero volvamos al presente porque ese anhelado futuro debe esperar y, cuanto más tiempo, mejor. Simeone no se va. Y ni se lo ha planteado. Y menos perdiendo esta final. Más me hubiera preocupado de haberla ganado. Ciertamente. Ese es su techo. No ser subcampeón. Y cuando lo alcance igual se lo plantea. No ahora. Ya lo dijo Juanfran. La motivación está intacta. Llegará el día en que Gabi levante una Champions, como capitán, primero. Los jugadores saben que no se irá.

Las salidas y entradas, ya están habladas con Gil Marín y Berta desde antes de acabar la liga. Nada ha cambiado desde entonces. No existe ultimátum alguno. Nada que pensar al respecto. Gaitán fichado. Un 9 de campanillas, un lateral derecho y un mediocentro ofensivo más. Eso mínimo. Mantener el conjunto innegociable, cerrar las renovaciones en curso, también. Vietto, Óliver, Correa, Thomas, Kranevitter, saldrán, cedidos o con opción de recompra. Igual no todos, dependiendo de las llegadas. Bastón se recuperará para venderlo, salvo orden en contra del Cholo tras incorporarlo al stage de verano. Prepárense  para el enésimo verano caliente en el que volveremos a hacer una plantilla de 45 o 50 jugadores. Los cantos de sirena a nuestros jugadores más emblemáticos serán una vez más la tonada del verano. Ya anoche empezaron con el propio Cholo y una oferta del Inter de 100 kilos en 5 años a partir del verano de 2017. Si fuera verdad sería impensable decir que no. Si fuera verdad.


Y volvamos al bilardismo. Decía Ángel Cappa que "El menottismo es como los Reyes Magos: uno espera siempre a los equipos de Menotti con ilusión, sin saber qué le van a traer. Y bilardismo es el señor que le dice al pibe de 4 años: Los Reyes Magos son los padres, así que te doy un pulóver que te hace falta para el invierno y punto”. Cappa, como, Pékerman o Sensini es menottista y como tal conoce perfectamente que es una lotería apostar por jugar bien, por eso lo define como esperar a los Reyes Magos. Pero eso funciona si vives en una familia acomodada en la que tienes la certeza que te van a traer el Scalextric. Si no, tendrás que conformarte con un aro y un palo y ser un mediocre. O con bajar al invierno de segunda de la mano de Jémez y sin pullover.

El Cholo, ha mamado el bilardismo y se abrazó a esa fe descaradamente desde que puso el pie en su primer potrero. Ganar como sea, sacar el mayor partido a tus jugadores, dotarles de una competitividad fuera de toda duda, inhumana y a la par solidaria. Matar o morir matando. Sin fisuras, todos juntos, todos uno. Y si se puede jugando bonito, se hace y punto. Y si se puede ser ofensivo se es y ya. Pocos equipos más ofensivos se han visto que el River de Simeone que gana el Clausura. Pero siempre hay que adaptarse a la plantilla que tienes. Con el firme propósito de hacerla mejor de lo que es. De exprimirla al máximo. De lograr que los atributos de tu capitán de treinta y tantos sobrevuelen el cielo lombardo en una final soñada hasta oscurecer el panorama del equipo rival. Y va y lo consigue.

Y va y dice que es un fracaso. Y nadie lo entiende. Salvo Bilardo, salvo Lavolpe, salvo Luis Aragonés. ¿Cómo? Alto ahí. Luis, ¿el que inventa el tiki-taka con la Selección Española? Ese mismo, que en la Gloria esté. Ganar y ganar y ganar y volver a ganar. ¿Recuerdan?

Y es un fracaso exclusivo de él. No de su cuerpo técnico –que pueden opinar lo mismo, cuidado- porque el que da la pauta y dirige es él. No de sus jugadores, que se han matado en el campo como él exige. Pero el resultado, es el que es. Las finales no se juegan, se ganan. Y él ha quedado subcampeón. Por eso lo que los atléticos entendemos como una temporada majestuosa él lo ve como un fracaso.  Y ahora solo queda pensar. Pensar en el dolor que le aflige por las lágrimas desconsoladas de esos muchachos que no han alcanzado el objetivo en el partido de sus vidas. Pensar en cómo revertir la situación. Pensar en hacer una plantilla más fuerte, sin una sola grieta. Pensar en jugar más ofensivamente. Pensar en ganar por encima de todo y partido a partido.

Solo una última cosa. El Cholo no se va. Pero el Cholo no permite que los dirigentes le traicionen. Ni siquiera, como dijo su Profe, aunque Simeone sea igual a Atlético de Madrid. Ya lo demostró en River cuando se marchó a falta de cinco fechas aunque se arrepintiera después. River quedó último y él se hubiera quedado solo para lograr que no lo fuera, aunque hubiera terminado penúltimo. Pero último nunca. Era una situación convulsa y deportivamente muy mala. Pero los dirigentes le fallaron y le pusieron a los pies de los caballos. Aquí el panorama es diametralmente opuesto, pero cuidado que no le falle Gil Marín. Aunque luego el Cholo pudiera volver a arrepentirse. Gil Marín puede ser muchas cosas pero no es tonto. Necesita un Atleti en la élite ahora que cada vez son más claras las expectativas de dar un sablazo a algún multimillonario caprichoso. Por la cuenta que le trae no va a fallar al mejor entrenador del mundo.

Gracias eternas por tu fracaso, Cholo.

miércoles, 4 de mayo de 2016

FEO



Como supongo igual que a muchos de ustedes, esta noche me ha costado una barbaridad dormirme alterado por todo lo que escasas horas antes habíamos gloriosamente vivido. Y en mi pulular nocturno de la cama al salón y del salón al frigorífico y vuelta a empezar, una palabra pronunciada con un tipo con cresta merodeaba mi mente de forma pertinaz y cansina: “feo”. El rey Arturo, tal y como se hace llamar en Twitter de forma claramente arquetípica de lo que se cree infundadamente que es, había declarado sin ningún viso de rubor al final del partido que el Atleti jugaba feo y el Bayer el mejor fútbol del mundo. Es evidente que la noción que Vidal tiene de feo dista mucho de la realidad, pero aquí trataremos de explicárselo.

Lo feo es no saber perder y hacer gala de una petulancia impropia de tu labor canchera y peleona en el terreno de juego, no exenta de gran calidad. Podrías ser el jugador ideal incluso para jugar en el Atleti, pero aunque resulte feo que te lo diga no das el perfil ni el nivel, porque lo que dices es muy feo en boca de un deportista.


También es muy feo que hayas jugado este partido de vuelta tras los palos que diste, de un modo bastante desproporcionado y feo, en el Calderón. Como resulta feo que hagas alarde del mejor juego del mundo viniendo de la Juventus y de la Selección de Chile, que precisamente no son ningún dechado de virtuosismo, de lo que se podría inferir que tú, precisamente tú, no has traído a este Bayern lo mejor del repertorio.

Y ya que cito a la Juve, queda feo que no sepas respetar la victoria de un rival cuando tu equipo pasó de octavos sin merecerlo y gracias a la involuntaria colaboración del estratega Allegri, aunque resulte feo decirlo.

Que Rummenigge –un apellido muy feo porque se pronuncia acabando  en higa como todo el mundo conoce- declare tras el partido que el árbitro les ha estafado es muy feo, pues resulta victimista y una falacia como el Bayern Arena, que no es precisamente feo, todo lo contrario, pero me trae demasiado a la memoria lo que pretende ser La Peineta y, ese recuerdo para mí, es particularmente feo.

También fue feo que Karl Heinz –paso ya de su feo apellido- se quejara, aunque de forma comprensible por lo mal que lo pasasteis ante la Vecchia Signora, de que el sorteo había emparejad  a dos equipos mediocres por un lado y a dos muy buenos por otro y eso había que cuidarlo. El resultado fue feo, pues os emparejaron con el Benfica de forma un tanto chusca. Y ahora uno de los mediocres, mire usted por dónde, es finalista de la Champions. ¡Coño qué feo !

Por cierto, hablando de Çakir, un árbitro cuanto menos valiente y bastante ecuánime, no me podrás negar, King Athur, que apoyarte en Filipe Luis al saltar para darle el gol a tu compañero Lewandosky también está feo, aunque sé de sobra que esas faltas no se pitan en Europa y no lo utilizaré de fútil excusa porque quedaría feo, pero me apetecía recordarte que tú no juegas precisamente limpio.

Y por último, ya que las excusas salen a la palestra, no me negarás que fue feo el subterfugio del bendito césped del Calderón, largo y seco como un día sin alcohol. Aludir a esa circunstancia perfectamente lícita como algo que os perjudicó es de lo más feo, puesto que el césped no debería ser un palo en la rueda de la egregia carroza del equipo que practica el mejor juego del mundo. Aunque mucho más feo y antideportivo es evitar que ambos contendientes jueguen con las mismas armas y regar en el descanso la hierba de la mitad del terreno de juego, curiosamente la que tenía que defender el rival. Eso es una ignominia impropia del equipo, repito, que mejor juega al fútbol del mundo y del entrenador con más culo, término empleado por el propio Guardiola y que, a su vez, sonó ligeramente feo.

Como verás, no he tenido el feo detalle de recordarte cuestiones personales y extrafutbolísticas. Eso es porque soy del Atlético de Madrid, finalista de Champions con un juego más feo que el de tu Bayern, pero no más feo que el de tu Juve o tu Chile, de los que nunca te quejaste. Un equipo donde cualquier jugador es más noble, más honesto, más deportivo, más limpio y más merecedor que tú de ser finalista. Y más hombre, Arturo, rey, mucho más hombre.


Ya puedo dormir tranquilo, buenas noches y ¡¡¡ Aúpa Atleti !!!

martes, 3 de mayo de 2016

SOY TUYO



Soy tuyo, porque te llevo pegado a mi piel desde niño, soy tuyo
por el orgullo de pertenecerte y de sentir tu cariño, soy tuyo
por ese aluvión de sentimientos que haces que florezcan en mí, soy tuyo
por  el desafecto a quien pretende poseerte y el amor a ti, soy tuyo.

Soy tuyo porque tú me elegiste y me correspondiste siempre, soy tuyo
porque te seguiré por mucho que a otros les reviente, soy tuyo
por ser esa sangre que fluye por mis venas soy tuyo
por hacer que creer en ti valga la pena, soy tuyo.

Soy tuyo aunque la noche aciaga sea larga y fría, soy tuyo
porque aún así te seré más fiel durante el día, soy tuyo
porque en la alegría y en la tristeza somos uno, soy tuyo
porque contigo nunca resto y siempre sumo, soy tuyo.

Soy tuyo por proporcionarme los recuerdos más queridos, soy tuyo
por aquellos momentos que deseé no haber vivido, soy tuyo
porque desatas en mí una pasión desenfrenada, soy tuyo
por ser mi borrachera hasta la alborada, soy tuyo.

Soy tuyo aunque te arrastren por el lodo, soy tuyo
porque te defendería aún jugándomelo todo, soy tuyo
por ser el ancla que me fija en las aguas turbulentas, soy tuyo
por que mañana igual que hoy me representas, soy tuyo.

Soy tuyo porque me encumbras hasta el cielo, soy tuyo
por brindarme esa fuerza que me sirve de consuelo, soy tuyo
por honrar eternamente a todos tus amantes, soy tuyo
porque contra ti claman necios y petulantes, soy tuyo

Soy tuyo siempre en pensamiento palabra y obra, soy tuyo
porque lo trascendente sin ti estaría de sobra, soy tuyo
por ser parte de mi vida desde que nací, soy tuyo
por todo eso y mucho más Atlético de Madrid, SOY TUYO.

martes, 1 de marzo de 2016

DESMONTANDO A CALAN (I)



La operación Mahou-Calderón y el traslado del Club a la Peineta, no deja de ser el evidente paradigma de lo que entendemos por especulación -por no hablar de corrupción- urbanística. Ya solo por este hecho, más allá de los presuntos beneficios que a la afición proporcionará este proyecto, cualquier persona de orden debería estar en contra del mismo. Pero déjenme que les explique desde el principio, aunque para ello tenga que acudir a antecedentes muy remotos, toda vez que, institucionalmente hablando, cualquier tiempo muy pasado fue mejor. O al menos fue Club.

Gil Marín se ha cansado de airear que fue Ruiz Gallardón -quizá Rajoy pensara en él cuando inventó eso de la afirmación “ruiz”- el que le llamó para ofrecerle la Peineta dadas  las exigencias del COI de que el estadio olímpico tuviera un uso posterior continuado en el tiempo. La última vez que lo hizo fue ayer en ese brillante encuentro-debate sobre el traslado organizado por Los 50 con la inestimable colaboración del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, que prestó un abarrotado Salón de Actos para albergar tan esperado evento .Casi diez años, se dice pronto, ha esperado la afición para que Gil Marín les lance una batería de evasivas, subterfugios y mentiras al respecto. Pero al menos dio la cara, eso sí, empujado por la presencia en el acto del Concejal Delegado de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, Don José Manuel Calvo, con el cual a partir de ahora se va a jugar los cuartos en una partida de póquer a cara descubierta y sin comodines.

Pero esperando las crónicas de ese evento de la pluma de personas más sabias y sobre todo más objetivas que yo, permítanme que intente darles mis impresiones respecto de las falacias de Gil Marín, en un ensayo que bien podría denominarse “Desmontando a Calan”, sí , ese que me mira desde su atalaya tan displicentemente mientras le pregunto cómo va a pagar el Atleti sus delirios de grandeza -o en su defecto su retiro dorado-, con el agujero financiero que le está ahogando.


En 1989, tres años antes de que Gil y Gil se apropiara delictivamente del Club que presidía desde 1987, aparece una noticia el 14 de abril de 1989 en El País, suscrita por José Damián González y que reza así:

“Jesus Gil pide a la Comunidad que le haga una oferta por el estadio Calderón”

elpais.com/diario/1989/04/14/deportes/608508005_850215.html

No voy a entrar en mayores disquisiciones al respecto de esta noticia, que ya acredita que con la administración de Leguina el otrora presidente del Club lanzó el anzuelo para ver si alguien picaba, cuestión complicada en unas fechas en las que, de momento, el Club todavía no se había convertido de derecho –ilegítimo, por cierto-,en su cortijo.

Cuando finalmente se consuma la tropelía del 92, la familia Gil ya sabía que la joya de la corona era el Vicente Calderón y que verdaderamente, más allá de compras de negritos que no habían visto en su vida un balón, de comisiones y van doorns de turno, el verdadero pelotazo estaba en el suelo del Calderón. Ese estadio pagado con el sudor y abnegado esfuerzo de nuestros abuelos y padres. Brutal la obligación hipotecaria de 1958 que exhibió anoche un pertinaz y brillante José Luis Sánchez Ayuso, Presidente de Señales de Humo y martillo pilón del gilismo chusco. Y curioso que haya pasado desapercibida tan esclarecedora reliquia que sirvió, con otras muchas, para pagar el Estadio Manzanares. Ahí la tienen, a mí me resulta preciosa.



De hecho, la familia Gil se las arregló para vender los dos solares situados en las alas este y oeste del estadio, eliminando las zonas de aparcamiento que hoy se utilizan como excusa del "necesario" traslado, en los cuales hoy se ubican dos residenciales como cualquier aficionado avispado conoce. Incluso uno, lo vendió en plena intervención judicial con la colaboración del interventor Luis Romasanta, posteriormente imputado por corrupción como ya les conté aquí:


Por cierto, uno de los interventores colaboradores de Romasanta en el Atleti, forma parte desde hace años ya del organigrama de la SAD, José Manuel Díaz, actualmente adscrito a los servicios jurídicos. Lo dejamos al libre pensamiento y opinión del lector.

Así las cosas, queda evidenciado que el urbanismo y los Gil van de la mano –tampoco creo que haga falta remontarse hasta Los Ángeles de San Rafael o incluso más atrás hasta cuando Franco indultó al de Burgo de Osma-. Y que así ha seguido siendo hasta nuestros días porque el ladrillo especulativo es un vicio del que es difícil desengancharse. Dinero fácil y rápido, solo hay que esperar la ocasión.

Y la ocasión seguía madurándose y tras subir a primera en el año 2001 se empezó a cocer de nuevo el pastel. Algunos hinchas pertenecientes al FA podrían ilustrarnos –o por qué no el propio Fernando Fariza, competente Director de Explotación del Club- sobre las reuniones iniciadas en 2002 sobre un hipotético traslado, en aquella época en que el Frente parecía tener su cuota de influencia.

Con el desenlace judicial del “Caso Atlético” en ciernes, se congeló cualquier tipo de negociación y fue cuando el TS resolvió el asunto y una vez fallecido Jesús Gil, cuando sus herederos constituyen DIVISIÓN INMOBILIARIA DEL CLUB ATLÉTICO DE MADRID SL, concretamente el 30 de junio de 2004, con la SAD como única socia y Miguel Ángel Gil como Administrador Único, con objeto de dar cabida a inversores que se aventuraran en la recalificación y venta del Calderón y adelantaran dinero fresco

Esta sociedad le cobraba al Club una suma cercana a UN MILLÓN DE EUROS por usar el estadio, en concepto de alquiler. Este mercadeo de los Gil con el estadio duró unos años, hasta que la propia SAD absorvió a DIVISIÓN INMOBILIARIA en el año 2010.  Ahí paró una de las formas que aglutina la trama del saqueo continuado de la familia Gil a nuestro Atleti desde 1992, cuando se apropiaron delictivamente del Club.

Pero desde que en 2004 se pergeñara  DIVISIÓN INMOBILIARIA y se le traspasara el estadio y su suelo, valorado en 226 millones de euros, la propiedad de nuestro Templo ha pasado por las manos de los más variopintos  personajes en distintos porcentajes, siempre en la idea de venderlo. Así, CAJA MADRID y sociedades inmobiliarias de Fernando Martín (ex presidente del Real Madrid), Mark Rich (perseguido por el FBI e indultado posteriormente) Lalo Azcona (íntimo del directivo madridista Fernández Tapias) o Enrique Ventero (condenado por la MALAYA) han participado de DIVISIÓN INMOBILIARIA y el objeto de su creación no era otro que la recalificación de los terrenos del Calderón y la venta de los mismos a terceros o bien su desarrollo urbanístico. Así se gestó el origen de lo que luego devino en la operación Mahou-Calderón. Ya se lo contaba yo por aquí:


Y otros:

También es necesario no obviar, por su transcendencia, que toda esta trama ha sido relacionada en la GÜRTEL a través de supuestos pagos -12 millones de euros- de Fernando Martín a Correa vinculados con la recalificación del Calderón y DIVISIÓN INMOBILIARIA y denominado como el mayor pelotazo de la trama. El juez lo investiga mientras a Señales de Humo no le deja personarse en la causa.


Así las cosas, al que suscribe le parece que con estos antecedentes la operación no puede nacer más viciada y mueve rápidamente a la náusea, pero es obligado exponer que todo esto murió a la misma vez que la propia sociedad DIVISIÓN INMOBILIARIA y ya en 2010 el estadio pasó de nuevo a la SAD, esto es al Club, que desde ese momento dejó de pagar alquileres por utilizar su propio campo. El motivo de por qué los consocios de los Gil dejaron de serlo se explica fácilmente, tanto por la demora en verse realizadas la expectativas urbanísticas creadas –y de hecho aún llega hasta nuestros días en el aire-, como en el hecho de que todos y cada uno de ellos se vieron envueltos en tramas de corrupción o delictivas y empezaban a ser investigados.

Pero como quiera que las ansias por sacar tajada de ese diamante en bruto que era el terreno del Calderón pasaban por recalificarlo, Gil Marín y Cerezo necesitaban buscarse algún socio que allanara el camino. Y en estas, aparece Ruiz Gallardón y el Ayuntamiento de Madrid en escena, que ya estaban avisados desde hacía tiempo, concretamente desde ese año de 1989 en que Gil y Gil le pidió una oferta a la Comunidad presidida por Joaquín Leguina, al que luego sucedió en el cargo su íntimo amigo Alberto. Como para no estar “al loro” del negocio.

El objeto de este primer artículo del serial que será el traslado del Atleti, no es otro que desmontar la afirmación de Gil Marín de que nunca pensaron en vender el Calderón y que fue Alberto Ruiz-Gallardón quien le llamó. Nada más lejos de la realidad. El Calderón ha estado en venta desde que la familia Gil accedió al Club. La familia Gil, con los ojos inyectados en dinero fácil, siempre contempló la venta como objeto de su más ferviente deseo, desechando cualquier atisbo de inquietud en remodelarlo, porque eso no proporciona dinero, muy al contrario, cuesta ponerlo. Ya en 1980 la Asamblea del Club aprobó una remodelación que no se pudo llevar a cabo por cuestiones financieras y la situación patrimonial del Club y la prudencia lo desaconsejaron. Pero cuando te mueve la ambición no existe la cautela ni la mesura y la familia Gil no conoce de comedimientos en este tipo de asuntos donde el dinero se huele de lejos. 



Que no nos cuente milongas el Consejero Delegado y que se deje de subterfugios porque los datos le desmienten rotundamente. Si la operación se diseñó vinculada a las Olimpiadas en Madrid, bien podría haberse parado cuando se supo que las mismas habían sido descartadas sine die, pues las obras ni siquiera se habían iniciado y era lo aconsejable dar la marcha tras, dado que los ingresos derivados de los juegos que iban a costear las infraestructuras se habían volatilizado.

Solo el Ayuntamiento del PP y la SAD saben por qué no se adoptó la feliz decisión de retroceder la operación. Ahora las sombras de la duda, se ciernen sobre la misma y Gil, Marín se ve abocado a negociar a varias bandas, en una posición de clara debilidad frente a todos, pero eso se lo contaré en otro momento, porque aunque no lo parezca, hoy es día de partido grande. Como todos los que juega el Atleti -Don Emilio Muñoz dixit-.

Aúpa !!!