viernes, 17 de diciembre de 2010

ESPLIN


Hace ya dos siglos, más o menos entre el posromanticismo y el simbolismo, los poetas destilaron el término o concepto spleen , entendiéndose como “melancolía, hastío , tedio de la vida”, según el DRAE.
Buena muestra de ello es el titulo de la primera sección de “Las flores del mal” de Baudelaire,”Spleen e ideal”.
La traslación al castelleno de ese spleen es sencillamente esplín, que parece tener su apócope en el término plin, como recogía  esa clásica frase publicitaria, mítica por otra parte, de “a mi plin yo duermo en pikolin”, utilizándose durante años el a mí plin como síntoma de pasar de todo, ya sea por hastío, cansancio o por estar por encima del bien o del mal con respecto a una situación concreta. Por supuesto que esto del apócope es tan incierto como demodé está la frasecilla en cuestión. 
Pero indagando un poco más, nos encontramos que spleen significa en inglés bazo, que como todos sabemos desde que Hipócrates tuvo a bien enseñarlo al mundo, es el órgano que secreta el humor negro, el atrabilis. Curiosamente el adjetivo esplénico significa “perteneciente o relativo al bazo”, en castellano.
 Dejando a parte este juego de conceptos, volvamos al esplín como una actitud ante la vida propia del romanticismo, que yo quiero aquí reivindicar como propia de los aficionados de ese club secuestrado desde hace ya 18 años que se llama Atlético de Madrid.
Los hinchas del Atleti, que no distamos mucho, según mi humilde opinión, de esos poetas románticos decimonónicos, estamos hastiados, terriblemente cansados, sumidos en un patente estado de tedio y somos especialmente dados a hacer ejercicios de melancolía con demasiada asiduidad, al menos tres veces por minuto y más si estamos debatiendo de fútbol. 
Podríamos hacer del famoso tango “Mi noche triste” nuestro particular himno postraumático, es decir después de las derrotas, no me digan que no:
"Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida
dejándome el alma herida
y esplín en el corazón...!"
Mi noche triste (1916)
Letra: Pascual Contursi
Música: Samuel Castriota
Pero no se crean, que también existen tangos esplénicos que sientan como un guante a cierto personajillo que mora el palco del Calderón y que goza de un pelazo estilo gorro de Daniel Boone, vean vean:
"Hoy sos un bibelot
muriéndose de esplín,
con cara de pierrot,
con alma de violín"
Bibelot
(1934)
Letra: Mario Cesar Gomila
Música: Francisco De Caro
Bibelot, otro curioso y desconocido término que según el DRAE se compadece con una “figura pequeña de adorno”, esto es, una menudencia, una fruslería una baratija y que, aplicado a una persona la convierte en un individuo sin valía alguna, osea, para los atléticos, en un enriquecerezo de la vida.  
Y es que el presidente, responsable de la sección deportiva del cluzzz,  únicamente ha quedado para ponerse el atuendo de pierrot y frecuentar saraos y medios, diciendo sandeces por doquier y causando vergüenza ajena a los aficionados del equipo que malgobierna, con el beneplácito del periodismo colaboracionista y perrocortijero.
Posiblemente habrá otros sonidos porteños que servirían para catalogar a otros especímenes que frecuentan la zona innoble de Virgen del Puerto, pero eso lo dejaremos para otra ocasión, a fin de volver al sentimiento de la hinchada atlética tras los últimos acontecimientos.
Es evidente que, habiendo sido apeados de Europa por el primer equipo griego que gana en España después de 47 partidos, habiéndonos unido a los tres únicos equipos de Europa que fueron eliminados a las primeras de cambio en la temporada siguiente a la de campeonar, que diría un argentino, a la sazón, Celtic, Tottenham y Roma, allá por la década de los sesenta los tres,  debemos tener un berrinche y una vergüenza terribles.
Si a eso unimos que en liga, no tenemos ninguna posibilidad de disputar los tres primeros puestos, que es el objetivo mínimo que este equipo ha de cumplimentar por exigencia histórica y presupuestaria, y que nos veremos avocados, en el mejor de los casos, a luchar por esa cuarta plaza que nos mete en la eliminatoria de prechampions sin pena ni gloria, debemos sumar a esos berrinche y vergüenza, una evidente preocupación y un cierto mosqueo.
Y si finalmente miramos a la Copa y caemos en la cuenta de que en el horizonte, en el caso de vencer al Español, nos espera el equipo de Juanito Navarro, debemos ponernos de los nervios y empezar a maldecir nuestra suerte por estar en vísperas de quedarnos de nuevo fuera de otra competición, casi con toda probabilidad.
Y sin embargo, ni berrinche, ni vergüenza, ni preocupación, ni mosqueo, ni nervios ni maldición...sólo esplín. Hastío, melancolía, hartazgo de este Atleti SAD de opereta bufa.  Tenemos el bazo congestionado y el humor negro a flor de piel, estamos “atrabiliados” hasta la saciedad y en un tris de pasar de todo, de hacer trizas los abonos y tirarlos al Manzanares, de no bajar más al Bar de la esquina a ver el partido o de mandar al cuerno el plus pal salón y el goltiví ese, pero no porque este Atleti nos duela, no, que ya ni sentimos ni padecemos oigan.
Es obvio, que necesitamos un Garrick. Y ustedes me dirán que quién es ese pieza. Lean estos versos del mexicano Juan de Dios Peza, y comprenderán:
“Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
Y el cómico reía.
Víctimas del spleen los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas. “
Cada uno que piense cuál sería su Garrick...un nuevo dueño del cluzz?...otro Garrick vete ya?...quizá el profeta Elías y el apostol San Juanfran?...
Yo no sé cuál sería nuestro Garrick ideal, pero creo que va siendo hora de que algunos empiecen a rendir cuentas de una vez por todas y de que la afición, única depositaria de los valores y la esencia del Club Atlético de Madrid, salga de este esplín que la empieza a tener atenazada y que puede acabar por conseguir que en menos tiempo del que creemos, acuda impertérrita al funeral del que un día fue su Club  

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